El histórico emblema de los All Blacks perdió la vida en un accidente de tránsito en el que viajaba con su mujer y su beba de tres meses. "Inspiró a todos los que lo rodeaban con su pasión", dijo el CEO de la SANZAR, Greg Peters.
Después de una exitosa carrera deportiva marcada a fuego por su paso por Hurricanes, el tercera línea murió junto a su esposa al chocar con el auto que manejaba contra un micro de turistas portugueses cerca de la ciudad de Beziers.
Su hija, que apenas tiene 90 días, fue llevada a un hospital cercano y todavía pelea para mantenerse con vida, a pesar del severo estado en el que fue encontrada.
A lo largo de su carrera, el forward de 34 años defendió la camiseta de los All Blacks en 48 oportunidades y vistió la camiseta de Hurricanes, Toulon, Ospreys y Yamaha Júbilo japonés. Después de un breve impasse en el rugby, decidió volver a Francia como joker médico en el Narbone del Pro D2.
“La noticia nos ha sorprendido y nuestros pensamientos están con las familias de Jerry y Alana en este terriblemente triste momento. Ofrecemos nuestras más profundas condolencias y apoyaremos a sus familiares con esta devastadora noticia”, dijo el Gerente de Rugby de Nueva Zelanda, Neil Sorensen.
Por su parte, el ex CEO de la SANZAR y actual Manager General de la UAR, Greg Peters señaló: “Fue una leyenda del rugby de Wellington, los Hurricanes y Nueva Zelanda. Inspiró a todos los que lo rodeaban con su pasión. Jerry era una persona maravillosa que será tristemente extrañado por todos los que lo conocieron.
*Crédito: A Pleno Rugby
